Los seguros del hogar y los incendios

junio 16, 2017 - Carmen Alvarez

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En España no es obligatorio contratar seguros del hogar. Aun así, muchos titulares de viviendas lo hacen para proteger la parte más importante de su patrimonio ante incidencias como cortes eléctricos, incendios, robos, inundaciones o rotura de cristales.
Lo cierto es que las pólizas se están volviendo cada vez más sofisticadas y muchas ofrecen coberturas multirriesgo como asistencia informática, cerrajería, cobertura de dispositivos electrónicos como televisiones o teléfonos, incluso reparación de electrodomésticos.
Ningún banco puede obligar a un usuario a contratar con esa entidad un seguro de hogar, pero sí que suelen ofrecer precios ventajosos por llevarla aparejada a la hipoteca, una garantía que desean las entidades al incurrir en el riesgo que supone financiar algo tan cuantioso.
La cobertura contra incendios tampoco es obligatoria, pero suele estar incluida ya en los seguros, pero conviene tener ciertos aspectos presentes para conocer el límite de estas coberturas. Porque tienen límites, y no siempre significa que nuestro seguro pagará sin importar el motivo que haya provocado el incendio.
Así, el primer concepto a entender se trata de lo fortuito. Los seguros del hogar cubren incendios que se produzcan de forma accidental. Ejemplos son la caída de un rayo o la malquerencia de extraños, que lo produzca un pirómano, negligencia propia o de las personas con responsabilidad civil. Sin embargo, si se produce por dolo o culpa grave del asegurado, se podrá rechazar la reclamación.
Es importante revisar las coberturas de tu seguro para saber qué está incluido en él. Las más comunes son:
  • Daños ocasionados por un incendio: Cubre, como indica, los daños ocasionados por las llamas. La indemnización se estipula en las condiciones de la póliza. Es importante revisarlo para no incurrir en un sobreseguro o infraseguro por el valor, o ver si afecta tanto a continente como contenido.
  • Alojamiento provisional: Algunos seguros ofrecen costear el precio de otro alojamiento (hotel o apartamento) mientras se busca otra vivienda o se realizan las reparaciones de la casa incendiada.
  • Coste de los bomberos: Apagar un fuego y rescatar a las personas dentro de un hogar en llamas no es barato. Es importante comprobar si se cubre una parte o su totalidad, y conviene recordar que si el incendio es consecuencia de un descuido del propietario, estos costes podrían ser asumidos por él.
  • Reconstrucción de la vivienda: tras un incendio, se suelen presentar dos opciones: cobrar la póliza o reconstruir la vivienda. En este último caso, las aseguradoras suelen fijar un límite máximo de los costes asumidos.
  • Reconstrucción del jardín: muchos elementos del jardín se pueden ver afectados por un incendio. Hay empresas que ofrecen reconstruirlos.
Los seguros de incendio no suelen cubrir daños causados por la acción del calor sin capacidad de propagarse (una plancha, por ejemplo) u objetos que caen al fuego por accidente, si ese fuego está en un lugar contenido como una chimenea.
Los objetos de valor especial como joyas, dinero en efectivo, objetos artísticos o colecciones especiales, solo estarán incluidos si se habían pactado previamente y estaban debidamente identificados.
El fuego puede ser muy peligroso, por ello hay que tener especial cuidado en vigilarlo y evitar su propagación, siempre con una manipulación segura. Así, evitaremos que se produzca un accidente y nuestra casa se vea reducida a cenizas.

Carmen Alvarez

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